Oscuridad


La oscuridad poco a poco va apareciendo y lentamente voy permitiendo que también me inunde, sé que no vendrás, y reconozco ese frio de tu ausencia, quizá debí pedir que te quedaras, pero no hablé, en el fondo sabía que aún y cuando te pidiera que te quedaras no lo harías. Entonces guarde silencio, me contuve, mi cuerpo me suplicaba que saliera tras de ti, que te gritara, que llamara tu atención para que me miraras otra vez, encontrarme en tus ojos, sentir tus brazos alrededor mío, pero aun así guarde silencio, luche contra todo lo que soy, mi corazón empezó a hacerse trizas, y entonces note que había dejado de latir, pensé que su ritmo acompasado solo había perdido un poco de fuerza, pero entonces lo note, a mis pies había trozos de un corazón maltrecho, sin darme cuenta las lagrimas empezaron a brotar, alcance a notar a lo lejos, como tu sombra se alejaba, sé que escuchaste, sé que adivinabas que no estaba bien, y ni siquiera así volviste para regalarme una mirada. Y en ese descubrir que no volverías, solo atine a quedarme callada, guarde todo lo que soy, y entonces me confundí entre las sombras, y ahí permanezco, agazapada, como un gato en la oscuridad, ya no te espero, sé que no vendrás, tampoco pido que vuelvas, pues sé que no me escucharas, ya no lloró, por que sé que no vendrás a consolarme, ya no anhelos tus besos, tus caricias, tus miradas, de que me sirve desearlo, si es un sueño más que imposible. Pero de cualquier manera permanezco en la oscuridad, por que al final de cuentas, cuando te marchaste, cuando decidiste alejarte, no solo te llevaste tu esencia, si no también el latir de mi corazón, así que en esta oscuridad aguardo el momento, el instante preciso en el que retome su ritmo, no tengo prisa, este tiempo sirve para sanar heridas, pasan los segundos, los días, los minutos, y yo solo aguardo… aguardo en silencio.

Vida en sueño


Comprendo, al invadir mis fibras el sueño, la dificultad que supone vivir despierta,
levantar los párpados y entender que el púrpura anaranjado se torna en grises,
a veces incluso en negro.

Comprendo que de mis comisuras, la sonrisa, no tiene espacio si no es mientras duermo,
siendo consciente que es dibujada por la misma mano que pinta mis sueños.

Camino por este rumbo diário de deambule a ninguna parte, pues mis sentidos se han hecho oníricos, y si no es en mundos irreales, no aceptan impulsos que los hagan caminar.

Comprendo que hice del sueño mi alimento, y que aún siendo insomne, vago sonámbula
en un real mundo que no es el mío...no tengo lugar en el.

Se torna en locura el ansia de ser manecilla que pare el tiempo, de ser flecha velóz lanzada al viento que haga de la distancia un paso, tan pequeño, que pueda en suspiro ser cubierto.

Comprendo que de mis pulmones el aire se ha vuelto extraño, de tanto querer respirarte,
de buscar tu aire...y no lo encuentro, me envuelve...pero no lo tengo.

Y así sumerjo mi ser en búsqueda perpétua, en anhelo eterno, en cerrar de ojos contínuo...
y hago de mi vida...un sueño.

No comprendo como te tengo...y no te tengo.







Esas horas insomnes que nos fabrican mundos,
mundos que todos han vivido sin remedio alguno
pero que nadie comprende su sentencia de fe:
Que la Vida siempre es sueño al parecer.

Los silencios que suelen envolver los anhelos
y los fantasmas de la niebla del "no te puedo ver";
acosan cada uno de los pliegues del sueño
y que la Vida sea sueño, es un padecer.

Y esas voces que escuchamos desde el mar,
parecen no arribar jamás,
por más que se amparan en la esperanza,
dudamos si algún día pasarán.

No en vano se cazan los suspiros,
porque lo que existe, aún lejano, está
y cuando logramos poner coto al anhelo
por muy doloroso, permanecerá.

El Horizonte siempre es una invitación lejana
que muchas veces insiste y nos llama;
atender y deshojar el tiempo y la distancia
es lo que le da vida al sueño... y soñar no cuesta nada.

Sentimientos tormentosos


Envuelta el alma
en oscuridad profunda.

Perdido el pensamiento
entre la negra bruma.

Aturdido el sentimiento,
sometido al tormento.

Muerta la emoción
Desvaría la razón.

Sientes el veneno
contaminando la sangre.

Espinas punzantes
incrustadas en la piel.

La palabra desgarra…
El silencio es una daga…

La lanza del dolor
atraviesa el corazón…





Estos sentimientos tormentosos ennoblecen nuestras vidas infaustas.

Un palpitar envuelto en dagas tras la angustia de las propias tinieblas de la razón.
Un pensamiento desgarrado en lanzas que degradan la sangre de las palabras occisas.
Un sentimiento horripilante y demacrado por la ilusión demudada en semblante de tragedia.
Una palabra fenecida muy antes de encorvar sus desvaríos en el amor que engaña y en el sueño que mata.

Soñadora



"Entre murmullos se respiran
los caireles de la lluvia.

Y cuando viene el arcoiris
se queda en tus pupilas,

los relámpagos se guarecen
en tus mejillas

y fulgura el astro rey
en tu rostro... en tu figura.

Soñadora.

Apaga al sol
y espera a la luna.

No soples en los designios del viento .
Enciéndete de cosmos y bebe de tus sueños.

Recostado en el sueño


Recostado a la altura del sueño,
el poeta va a la orilla de la noche
y colgado de una estrella
viene...suspira y habla del paisaje.

Mira una larga y sinuosa mirada,
una lacustre nostalgía pasada,
con el agua reseca en el alma
y un corazón de ofrenda y almohada;
con la magia lunar a sus espaldas
reconoce que la silueta que admiraba,
la idea, la mirada, el sueño que observaba
era lo de siempre... la imagen de su enamorada.