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Boca Cerrada


Muere el beso oxidado
en una boca con candado,
cerrada por el mal paso
del amor que no hizo caso,
besando a otra boca coja
de honradez y de congoja.

Por necesidad mezquina
se convirtió en inquina,
guardó la lengua filosa
el veneno que anquilosa,
calló la boca la espuria
engendrada por la furia.

Su garganta seca aletarga
regurgitada hiel amarga,
disimulada mirada herida
preparando la partida;
mas bocas cerradas hieren,
que palabras que se profieren.


*Autor: Daniel

Vestigios de tu cuerpo


Me he olvidado todo de ti,
hasta de la noche que tu cuerpo
irisaba el aire con destellos;
torres de tensión eran tus senos.

Yo, el dínamo que movía tu cuerpo;
tú la máquina perfecta, el complemento.
Retroalimentabas al instante mis energías
en cada excitación de tus movimientos.

Un vestigio de tu cuerpo entre mi cuerpo,
atenazando la estirpe de mi sexo
entre los labios de tu sexo hambriento.
Pero de todo esto nada recuerdo.

Que tu último beso fue en ese momento
cuando el éxtasis consumía los anhelos,
y los fuegos clandestinos de tus besos
arreciaban en mis vientre hasta lo erecto.

Nada recuerdo, ni tu adiós partiendo
con tu desnudo reflejado en el espejo;
tus ropas arrugadas en las manos
y tu sonrisa en el rictus de mis besos.


*Autor: Daniel

Amor y culpas


Y libramos en el ocaso de los años,
la guerra encarnizada de las culpas,
ella talló mis defectos con su lengua,
yo enarbolé mi amor como disculpa.

Ella masticó su bronca resentida,
esputando antiguos odios en mi rostro,
yo le clavaba flechas de cupido
y dardos de ternura con mis ojos.

Las blasfemas ensuciaron su lenguaje
y el hiriente verbo de su odio,
intentando mancillar mi corazón,
con el injusto castigo del oprobio.

Alimentaba la angustia con su ira,
revolviendo fantasmas olvidados,
nada era más fuerte que mi amor,
nada, ni siquiera mis engaños.

Con la cálida luz de mis palabras,
la noche de su alma fue apagada,
ella calmó en mi paz sus arrebatos
y en el perdón calmó su alma.


Letra de Daniel (Ciprés 1957) (Gracias mi querido amigo)