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Resumiendo


Puñado de átomos
y movimiento. 


No, corpúsculos no;
mejor transformación
y polvo en el viento.

No, mutación no;
mejor respiración y vaho
o sempiterna inspiración.

No, nada de plectro;
mejor materia y energía
o más simple: Vida

No, que no era la existencia;
que era mejor sabernos
un puñado de átomos
en movimiento.

Sí, eso somos;
mejor dicho:
Eso soy.

Parte del cuento


Me habría inventado una historia,
pero cabría entonces la posibilidad
de no saber dar paso al pasado
y ser una constante desilusión.

No lo sé con toda certidumbre
pero he de suponer también
que no hay sitio en las memorias
para un personaje de ocasión.

Es patético pasar desapercibido
cuando haces todo un escándalo
con los breves milagros de tu voz,
con la magia efímera de dos letras
y con la leve fantasía de la ilusión.

Patético dije?
Si, patético procurar ser,
sabiendo que no se es.

Me habría pintado en un bosquejo
la imagen de una imagen sorprendente
que convenciera a mis ojos y a sus dientes
que no soy una bestia y que parezco un corazón…

Ya no lo sé muy bien, aunque parezca evidente
que la gracia con que se pierde la cordura en el espejo
es la verdadera efigie en la triste humanidad de lo añejo.

Y es que la verdad no miente:

Que ni fue, ni es, ni será historia en la historia;
que no hizo ni de milagro algún milagro,
que mágicamente nunca tuvo magia,
que su patética fantasía…
es fantásticamente patética
y que su paso en vida
ni ocasionalmente…
pasó de la ocasión.

Cómo podría sostener, cualquier boceto de cuento alguno,
al protagonista, que el propio olvido ya ha olvidado?

De realidades


Di realidad, qué has encontrado?
Si no reunidos como antaño
todos los vocablos en un arca
y desierta se ve otra vez la comarca
y en el campamento se ha instalado el paño
porque la intemperie otra vez se nos ha pintado.

Di realidad, cómo metiste tanto ángel en un cenicero?
Tal vez te incomodó su enmascarada sonrisa
y una inacabable cantidad de gentes te ha forzado
a sollozar de rodillas por lo que no fue alcanzado
y a tirar los ejércitos de luz por la cornisa
para que los infantes ni sueñen, ni hagan pucheros.

Di realidad, en dónde esconderás tanto frío?
si la casa entera se somete a eterno seísmo
y el porche ha quedado desolado
porque la ilusión se nos va de lado
y la oscuridad es puro egoísmo
suyo, nuestro, ajeno y mío.

Di realidad, qué harás para respirar si el ambiente es la impronta del vicio?

Un silencio sin página


"Sólo un eco? -me preguntó el silencio-
Sólo eso? -insistió-

Me levantó en hombros la rama de un ciprés abandonado y miré por encima de la tapia, para percibir solamente el caos que prometía la nada al vociferar en mi contra.

Me vi corriendo con una respuesta ahogada, en las horas lodosas y más aciagas. Mi tacto en la voz era todoterreno y ni aún así logré hacerme escuchar. La razón de mis sentidos no podían soportar la ignominia de aquella llamada al aire.

Le dije una y mil veces en silencio trepidante que conocía la catástrofe que acalló al universo y adormecía toda seña de sonrisas
y la estirpe mutilada de mis sollozos no traspasaron la frontera de mis pensamientos...no pude decir nada, a pesar de gritar con el alma.

Estoy atado a una metáfora: Mil palabras son el eco de mi silencio.

Y el horizonte solamente mostró su última pregunta:

¿En cuál página olvidaste regalarme aquel silencio?

Poesía en los labios


Sin conciencia,
razonando firme e irreverente en cada delirio.

Reiterando a fuerza de palabras
que las cenizas de un suspiro
siempre tienden a prevalecer
en la embriagadora sensación de un sueño.


El poema es ardiente entonces,
su leve medida silogística
crea ese clima irreal y fortuito
de tocar lo que creíamos transparente.

Se confunde el pilar con el anhelo
y solo entonces el vocablo se sostiene por si solo.

Actual y añejo


Tan moderno como el siglo
Y primitivo como el minuto
Dejo mis suspiros en arrobamiento constante
Conforme con el frío aplauso de nadie.

Indocto y pusilánime como una marejada en Biblos
Canto a la miseria y al luto
A los ecos perdidos y al vicio de la mente
Al vodevil en que te esfumas con la tarde.

Hasta aquí llego en mi involución de pasiones
A nutrir el alma en la corrupción del verso
Para hacerme incomparable por incrédulo
Trovando a la duda y a las decepciones.

Es el desencanto del tiempo y sus blasones
La tragedia de la palabra que triste ejerzo
Por no revolucionar el arte índigo y mudo
De la universalidad de mis errores.

Voy al canapé a descansar mi academia de sinsabores
A revolotear entre musgos y negras flores
A plañir por dolerme entre el lodo y fétidos olores
Por que no…no son para mí tus amores.

Muero en la modernidad del vacío
Y vivo en la antigüedad del espejo.

Se apaga la voz, pero habla el silencio.


Su voz se le apagó...
no sobre trincheras o despedidas,
tampoco bajo los balcones,
menos agitando los brazos
o empujando ilusiones.

Su voz se le apagó por que no sabe agradecer la amistad.

Porque a veces prefirió las penumbras cordiales de sus aposentos,
a la luz de un lucero, del cielo, del agua o del suelo,
porque a veces no vió el milagro o su fragancia,
porque a pesar de ser sincero,
por dejar de ver halagos al viento
y no aspirar azahares, que alguna vez olvidó en su infancia...

Su voz se le apagó, pero el silencio es su abrazo permanente,
su voz se le apagó, pero deja estas palabras silvestres:

Eres mi amig@, mi amig@ por siempre
y aunque perezca la letra, la voz, el suspiro... viviras etern@ en mi mente.

Feliz día.

La última pluma

Photobucket

La percibí aún antes de sentirla,
el aire se inundó de un aroma desconocido y maravilloso.
Rozó mi hombro en una tenue caricia electrizando mi piel.

Logré verla…
levitando en la suave brisa… blanca…
del blanco más puro que jamás hubiese visto.
Oscilaba como si no quisiera tocar el suelo,
como si no deseara detener su vuelo.

Había algo en ella que me colmaba de paz,
sentí la necesidad de tomarla entre mis manos…
No dejarla caer… pero algo me detuvo.

Lentamente, culminó su descenso,
quedó suspendida en el aire como si hilos invisibles la sostuvieran,
y se posó al fin sobre el césped aún húmedo por el rocío.

En el cielo rugió el más infernal de los truenos,
estalló un relámpago cegándome con su resplandor.
Bajé mi mirada y ya no estaba…
en su lugar había nacido una rosa blanca.

Y comprendí…

Había caído a la tierra la última pluma
de un ángel que en el cielo había muerto.

Boca Cerrada


Muere el beso oxidado
en una boca con candado,
cerrada por el mal paso
del amor que no hizo caso,
besando a otra boca coja
de honradez y de congoja.

Por necesidad mezquina
se convirtió en inquina,
guardó la lengua filosa
el veneno que anquilosa,
calló la boca la espuria
engendrada por la furia.

Su garganta seca aletarga
regurgitada hiel amarga,
disimulada mirada herida
preparando la partida;
mas bocas cerradas hieren,
que palabras que se profieren.


*Autor: Daniel

Te acuerdas? II


“Enciendo olvidos en un mundo de barcas,
que miro al cielo de increíbles desencuentros
que apasionado y demente despierto mis moléculas
y sigo acariciando las aguas de un mar de recuerdos.

Que los buitres de la memoria se vuelven incoloros en montes de nostalgias
y que la hipocresía de tus besos olvide con intensidad;
y que ayer respondí, desde mi ...en ti. Por piedad!
Expande los momentos de sol una vez más, pero no salgas

Y ahora resplandece en mi, con tu risa y lluvia de ironías
Maravíllame, con el sabor oscuro de ese amor que ya no sientes".

Deseo


Amor decidido a cruzar mi destino, quiero sentir lo que sientes, lo que me dió los motivos.
De tenerte me asusto, me acerco al encuentro, y siento, y quiero, necesito saberlo.
¿Me amas?, si te tengo, si te siento, no puedo dejar de pensar los recuerdos, que mi mente quiere borrar, que sólo al sentirte cerca de mi cuerpo, estremezco, mi alma, mi vida se aleja, pues es tan fácil, ¿puedes verlo?
Que en mis noches hay días, que en mis sueños te tengo, si me muestras caminos, los escondo a mis deseos.
He logrado abrazar el aliento, el que me empuja hacia tí, ya no tengo miedo.
Escucha en silencio, mi amor, susurro en tu cuello, acaricio tu cuerpo, sin rozarlo, sin mirarlo, sólo quiero poseerlo.
Ser tuya, no más, no osaré desearlo, sólo poder decir, que en mis manos te llevo, que despertaste mis sueños, que no puedo morir, si te alejas de mi, pues sin sentirte a mi lado, se apaga mi luz, sin tu calor en mi cuerpo, ya estoy muerto.

Oscuro destino

Cerca, suspira, siento tu aliento, quizá me escondo, dame sólo un momento.
No llega el aire, vuelan las hojas, más si no me muevo no respiro.
Debo ir sólo, no quieras saber que rincón me esconde, no lo verás nacer, ¿crees que está muerto?
Rien las sombras, no te veo, y me acerco, ¿me ves?, no te siento.
Quizá me burle, ¿te ries?, te creo, más huye del destino, pues piensa muy lento.
¿No temes?, tenebroso orgullo, estremece el deseo, sangra despacio, sufre el desorden de mis pensamientos.
Que no tengo tiempo, el alma es oscura, ni quiero, ni puedo, sentir lo que siento.
Si lloras mi ausencia, muerte quebró tu alegría, no grites palabras sordas, ¿piensas que quiero oirlas?
Que sencillo pasaje, es tan fácil mirarte, el miedo te descubre, luz en noche, libro de páginas en blanco, escrito en dolorosos tintes, quieres tenerme, y ya estoy dentro.
No se oyen los sollozos, burla el oculto grito, que si no me pides, te doy, que no entiendo el olvido.
Siente la tenue marcha, la nube en tormenta que nunca descansa, ¿lloras de nuevo?, pero ¿qué te pasa? sabes que esto se acaba.
Creiste ser más fuerte, has fallado en tu causa, cruzada de Otoño sombrío, ¿ahora despiertas?
Ahora lo ves y se ha ido, ahora lo sientes, ya descansa, y tan largo camino, no te sirvió.
Andabas descalza, sin rumbo, sobre espinas de rabia, y ahora que con alas pareces surcarlas, ahora es tarde, ya no tienes nada.

Solo la vida


Dichosos aquellos que miran
siempre hacia adelante.
Que caminan por la vida
sin ser su andar errante.

Dichosos aquellos que tropiezan
y pueden levantarse
aprender de la caída
y continuar el avance.

Dichosos aquellos que caminan
entre árboles, flores y espinas.
Aprenderán a reconocer
el valor real de la vida…

Buscando…


No sé si a ustedes les pasa,
pero nunca encuentro una cosa cuando la busco.

Siempre que guardo algo,
me digo aquí voy a guardarlo
sino cuando lo busque no podré encontrarlo.

Pero cuando busco ese algo que tenía guardado,
de tan bien guardado que estaba
no puedo encontrarlo y me la paso buscándolo.

Y cuando busco otra cosa,
encuentro lo que antes estaba buscando
porque lo había guardado donde quería encontrarlo
para no tener que buscarlo.

Es que por haber guardado cosas
para poder encontrarlas en cuanto las buscara,
de tan bien guardadas que estaban
me la paso buscándolas
por no poder encontrarlas.

Entonces me digo:
¿para que guardar las cosas que quiero encontrar?
¿Si por guardarlas tan bien
al no encontrarlas me la paso buscándolas?

Por lo tanto decidí no guardar tan bien las cosas
para no tener que buscarlas por no poder encontrarlas...

Imagen y semejanza



Qué es lo que deseabas ser, si ya eras imagen y semejanza?


Para que quiero el mar, si soy solo soy agua?
No me has visto llorar?

Para que rozar el cielo, si ya he soñado?
No me has sentido en tus sueños?

Envidio a la montaña y soy polvo.

Qué puede más mi mirada o tu reflejo?

Quién me dice que no puedo tomar el viento en mis manos, si nací en un suspiro?

A dónde se ha visto que se condenen los labios por susurrar brotes ciegos de esperanza?

Ya me ví en otros tiempos y desde siempre he consentido que mi corazón se propague en las distancias.

He de volar y hacerle la guerra a un fragmento de tu cariño...tal vez así me ames.

Leve.
Me siento tan leve como tus madrigales y tu fugacidad áurea.
Como tu voz.

Un poco de lo que fui.


Fui angustia y ahogo del Alma,
Fui herida y dolor profundo.

Fui lo que el sueño quería.

Soy cuidadosa sonrisa,
Soy la puerta y la brisa.

Se fue el dolor,
Se queda el Amor.

Fui pozo y oscuridad,
Fui negrura honda.

Fui terror y Tinieblas
...pero encendí la vela.

Me prendí a sus ojos
y me dio su mano.

Mi corazón ya lo tenía.

El sueño sabia que no me iría"

Cosas que pasan...

Cuando voy a hacer una cosa
siempre la inicio por la mitad,
la termino por el principio
y continúo por el final.

Yo no sé si a ustedes les pasa,
pero de tantas cosas que tenemos que hacer,
se nos mezclan las ideas,
y empezamos a hacerlas todas a la vez.

Y de tanto hacer varias cosas a la vez,
empiezo por la mitad de una
cuando por la otra voy por el final

Y de tanto mezclarlas entre comienzo, mitad y final.
Al terminar de hacerlas ninguna quedó trunca,
porque la mitad de una es de la otra el final
y ese final resultó ser el comienzo
de la primera que empezamos haciendo.

En el enredo de todas las cosas que hacemos,
al concluir la jornada, de una forma o de otra,
iniciando por el comienzo, por la mitad o el final
todas las cosas pudimos terminar…


A veces me pasa que cuando una cosa debo hacer,
nunca sé por donde comenzar.

…………………………..

Y como para muestra basta un botón,
como se darán cuenta, en esta pequeña historia
la frase que iba al principio,
la terminé escribiendo en el final
y para no ser menos, el final lo puse en la mitad…

Bébete el Universo



"Entre sueños se respiran
los caireles de la lluvia,


y cuando viene el arcoiris
se queda en tu pupila,

los relámpagos se guarecen
en tus mejillas

y fulgura el astro rey
en el rostro de tu figura.

Soñadora.

Apaga al sol.
Espera a la luna.

No termines tus vocablos.
Enciéndete de cosmos
y bébete el Universo."

Pensando…

A veces me pasa que no sé si decir lo que pienso.

Pienso en decir aquello que pensaba
pero luego pienso que es mejor no decirlo,
porque pensé decir lo que no dije
y terminé diciendo aquello que no pensaba decir.

Entonces pienso para qué decirlo,
pero luego me digo
¿Porqué pienso si no quiero decirlo?

Pero como decirlo quiero
pienso y me digo “voy a decirlo”

Y cuando llega el momento
de decir lo que pensaba decir,
de tanto pensar si decirlo o no decirlo.
Digo lo que no pensaba
porque ni me acordé lo que pensaba decir…

El camino a la Vida


Colgué la eterna Sed a mi espalda
y salí a buscar la disputada Vida;
siempre supuse que esa era la salida
cuando el alma del Ayer es sacrificada.

En Verdad sólo quería
aun sabiendo que el querer
no implica otra alternativa,
supuse que no había otra salida.

Así fue.
Se trataba de mí y de la Vida.

Y confieso que después de andar
y llevar la melancolía a la Pasarela,
puse en Tela de juicio mi valor.
Y no era la decisión propia de vagar
lo que ensombrecía mi estrella,
sino creer que a la Nada habría de llegar.

Y es que dejar de escuchar tu historia
contada por los tuyos es triste,
dejar tu orígen produce anorexia al alma;
áquel aroma a Familia es la gloria,
duele el pecho desde que te fuiste,
y díficilmente otra Vera produce calma.

Por eso vine arrastrándome a la Vida,
llegué apostando por presentimiento
y encontré la Libertad jamás soñada:
encontré un noble hijo y un sentimiento!